11:39 pm - jueves mayo 28, 2020

Archive: Creación literaria Subscribe to Creación literaria

Cuento: ‘Desconfinamiento’

Written by | 18/05/2020 | Comentarios desactivados en Cuento: ‘Desconfinamiento’
A mis padres, a quienes tengo tantas ganas de abrazar de nuevo   Aprovechó la que sabía última pausa publicitaria del reality que estaba viendo para lavarse los dientes y abrirse la cama. Le gustaba encontrársela preparada cuando, sintiendo pesadez en los párpados y torpeza en la mente, se acostaba entre bostezos. Lo había empezado a hacer así hacía ya cuatro semanas, al notar que era presa del insomnio, uno de los males que, decían los expertos, arreciaban con el confinamiento, de modo que apuraba el día para conjurar al descanso y caer en la cama como plomo. También le dolía un poco la espalda. Cuarenta y dos años no eran muchos, pero le había faltado disciplina para hacer ejercicio en casa, como recomendaban los expertos, y se sentía algo anquilosada. El programa que

Cuento: La niña del bosque y el príncipe encantado

Written by | 25/04/2020 | Comentarios desactivados en Cuento: La niña del bosque y el príncipe encantado
Fotografías de Eduardo Martínez Rico   Las semillas son invisibles, duermen en el silencio de la tierra, hasta que a una de ellas se le ocurre Despertarse. Antoine de Saint-Exupéry   Mamá, quiero un cuento bonito en esta hora triste que estamos viviendo; estoy aburrida por estar todo el día encerrada en casa y el no poder salir a la calle me pone nerviosa. Echo de menos a mis amigos y amigas. No acabo de entender eso del corona-virus. Vosotros, los mayores leéis cosas interesantes que nosotros, los pequeños, no entendemos. Para distraerme un poco, ¿me puedes contar un cuento? Claro que sí, hija, a mí también me gustan los cuentos. Y … verás qué bonito el que te voy a contar hoy. ……………………………………. Érase una vez una campesina… Pero se me

«Canción interrumpida», de Marina Casado

Written by | 15/03/2020 | Comentarios desactivados en «Canción interrumpida», de Marina Casado
Fotografía de Eduardo Martínez Rico No puedo verlas, pero sé que las flores palpitan dentro de la nieve. No comprendo el silencio, el largo arco voltaico de las preguntas que murieron en la boca, pero intuyo tu voz al otro lado de la orilla, en la región azul de las promesas. Regresarán los besos y los pétalos húmedos, nuestros ojos manchados de sol. Suspirará otra vez la primavera. Marina Casado   Artículos relacionados'De las horas sin sol', de Marina Casado: entre la nostalgia y la esperanzaLos Bardos en la época de la “poesía joven”'Morder el tiempo', de Esther Gómez Rodríguez: un puñado de arena

San Frutos, Colón, mi padre y yo

Written by | 14/11/2019 | Comentarios desactivados en San Frutos, Colón, mi padre y yo
  Hace unos días conocí las Hoces del Duratón. Aquel paraíso apartado de Segovia donde uno se siente más cerca de Dios, en el límite de la tierra y el cielo. Una experiencia que remece los sentidos porque nos sitúa frente al profundo cañón de paredes verticales. Abajo, el río contornea sus caprichosas curvas, mientras en las alturas las aves de rapiña sobrevuelan a la caza de sus presas. El camino blanquecino y el sol ardiente parecen señalarnos las eses de nuestra vida, con avances y retrocesos. La ruta polvorienta nos recuerda el camino hacia el Gólgota, aunque la paciencia y la novedad del panorama nos mantiene firmes para no decaer. En la inmensidad de este paraje todos somos cometas atados a los hilos divinos. Aquí se halla la ermita de San Frutos, un santo milagroso

Escribo, luego vuelo

Written by | 16/05/2019 | Comentarios desactivados en Escribo, luego vuelo
  Literatura y novela En la casa de verano de mi editor hay un enorme jardín que comparte con un par de zorros y con un millón de mosquitos. A las dos de la mañana, cuando apagamos las bombillas, se enciende de repente el firmamento. Resulta angustioso levantar la cabeza y hacerte minúsculo entre tantas estrellas. Es necesario, para sacudirnos nuestra pequeñez, encontrar algo que nos trascienda. Eso (para mí) es la literatura. Definiremos la novela como una serie de puntos en un mismo plano. Da igual cómo se mueva esta línea (como una culebra, como una onda, como un buscapié) pero es imprescindible que avance ciegamente hacia su destino y que se rija siempre por la política de la tierra quemada. Hagamos una lista con todas aquellas cosas que nos restan libertad. Paremos de escribir

Cuento: ‘Recuerdos’

Written by | 22/04/2019 | Comentarios desactivados en Cuento: ‘Recuerdos’
El poeta reclinó su cabeza en la almohada y entrecerró los ojos. En su conciencia se abría camino la terrible verdad: estaba perdiendo la batalla. El enemigo había resultado ser más fuerte de lo que había esperado. Los cuidados médicos y su propia naturaleza no habían sido capaces de rechazar los embates de la temible tuberculosis que, con fiereza, le había asaltado. Un rictus de cinismo curvó sus finos labios, más finos desde que había enfermado: “Al fin y al cabo, morir de tuberculosis era un final adecuado para quien se preciaba de ser un poeta romántico” –pensó-. Un ataque de tos le obligó a incorporar la cabeza brevemente y acercar a su boca el pañuelo plagado de rosadas manchas con que, con irritante frecuencia, intentaba limpiarla. El esfuerzo le hizo reclinarse,

El precio de la ambición (cuento)

Written by | 21/11/2018 | Comentarios desactivados en El precio de la ambición (cuento)
Al llegar ante su casa, el niño se volvió bruscamente hacia los compañeros que le acompañaban (o, más bien, le seguían). —¿Qué habéis dicho? —les preguntó, frunciendo el ceño. Su mirada era más fría y dura de lo que se podría esperar de sus pocos años. Los otros dudaron. No era bueno provocar su irritación. Al fin, uno se atrevió a contestar. —Hablábamos de que se acerca el momento de pagar los tributos. Mi padre no comprende por qué el tuyo ha aceptado someterse a los nuevos amos, en vez de rebelarse —dijo. —Pues el mío dice que, gracias a él, podemos vivir en paz —opinó otro. El que parecía ser el jefe de los otros, apretó los dientes. —A mí tampoco me gusta esto —replicó—. Si yo fuera mi padre, hubiera reunido a la gente y les hubiera atacado,

Cuento: ‘El interfono’

Written by | 16/10/2018 | Comentarios desactivados en Cuento: ‘El interfono’
Una noche, mientras soñaba -lo recuerdo- con un mar sereno en el que nadaba rodeada de sol, el interfono que comunicaba mi dormitorio con el de mi hijo cambió su tenue luz verde por una intensa luz roja y un quejido sonó a través de él. Me incorporé y fui hasta el cuarto del pequeño, al que encontré dormido. Reprimí las ganas de acariciarle el moflete que se le espachurraba cómicamente sobre la almohada y regresé a mi habitación. Me acosté y, acurrucada de nuevo bajo la manta, froté los pies contra el colchón tratando de contrarrestar la frialdad del suelo que habían pisado hacía un momento. Sólo entonces, recuperado el calor del lecho, me percaté de que el sonido del interfono había sido extraño, probablemente fruto de mi sueño y no de mi hijo. Estaba consiguiendo volver

Cuento: ‘Universos paralelos’

Written by | 16/08/2018 | Comentarios desactivados en Cuento: ‘Universos paralelos’
  Estoy sentado en el sofá de mimbre de la terraza, frente al mar, sin tocar el gin-tonic. Lo preparé con mimo hace por lo menos quince minutos y lo dejé en la mesita baja de cristal. Pensaba degustarlo mientras reflexionaba, pero ni siquiera lo he tocado. Con el calor, el hielo se ha fundido y ya ni siquiera me apetece. No me apetece hacer nada. Me siento hundido y la visión del crepúsculo veraniego simula una metáfora de mi vida. Pienso en lo difícil que hacemos las cosas fáciles. O acaso no sean tan fáciles como creemos y es justamente por eso por lo que fracasamos. Tal vez el problema radica en que sólo existe una manera de actuar correctamente. Entre las millones de posibilidades que se presentan cada día, sólo una es la buena y por eso es tan complicado tener éxito.

Rebobinando recuerdos y melancolías

Written by | 08/08/2018 | Comentarios desactivados en Rebobinando recuerdos y melancolías
La tierra es la misma, pero se ha roto por dentro. Las piedras del empedrado del Camino de Santiago, de la Calzada, las descubro maltratadas, agrietadas, viejas, sucias. Hay agujeros negros, tabaco oscuro, incrustaciones de vida arruinada, botellas estrelladas en el suelo de mi ayer. Me cuesta creerlo, pensarlo, menos soñarlo, pero las piedras de mi pueblo, están así, rotas, heridas, sucias, como una batalla perdida a la vida. Y me envuelve la melancolía, y me siento un poco huérfana sin el banco del patio de mi casa vestido de verde; desolada sin la frescura de la parra, sin la alegría de los colores fucsia de los geranios que regaba mi madre. Y me tironea la melancolía de nuevo. La tierra es la misma, el paisaje también, pero me falta el barquito de mi padre meciéndose en el muelle