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I Taller de Escritura en el Café Gijón, con Fernando Sánchez Dragó y Alberto Vázquez-Figueroa

Written by | 20/09/2013 | Comentarios desactivados en I Taller de Escritura en el Café Gijón, con Fernando Sánchez Dragó y Alberto Vázquez-Figueroa
Bajo la férula del histórico café madrileño y Avuelapluma.com. La revista hecha desde el Café Gijón, se presenta el I Taller de escritura en el Café Gijón. En su primera edición, el Taller se centrará en abordar las líneas maestras de la escritura en tres de los principales géneros literarios de nuestros días: el columnismo, la novela y la crítica cultural. Impartirán las clases: Jesús Nieto Jurado, periodista, columnista de El Mundo, autor de Estos tristes pájaros (Premio Literatura Joven), Contra los tontos por ciento y El año de la rubia, se hará cargo del taller de columnismo. En él explicará los diferentes enfoques y los distintos estilos posibles a la hora de escribir una columna periodística. Eduardo Martínez Rico, escritor, novelista y codirector de Avuelapluma.com,

Humo

Written by | 27/10/2011 | Comentarios desactivados en Humo
Qué curioso que todo el mundo busque la verdad entre líneas de lo que uno escribe, la realidad bajo la hojarasca de la ficción literaria, lo autobiográfico, el lapsus que pone al descubierto los secretos del autor, y luego, cuando uno se confiesa abiertamente, se le acuse de naíf y se le mire con ternura. En estos tiempos de plena exposición y celebración de lo frívolo, parece que la sinceridad tiene mala prensa, y eso creo que delata nuestra actitud ante los demás. ¿Somos sólo humo? Y si es así, ¿es por eso que la curiosidad morbosa tiene hoy en día más razón de ser que nunca? Artículos relacionadosHacia el Fin del MundoIndia (XXIV): En el interior del templo prohibidoIndia (XXVII): El conductor de rickshaw

Primeros libros

Written by | 19/10/2009 | Comentarios desactivados en Primeros libros
Contaba el otro día cómo me habían encargado escribir el Inventario de Fernando Sánchez Dragó, un libro sobre la obra del escritor. De aquel episodio de Burgos hace ya un año. Lo que en un primer momento se adivinaba como un trabajo tranquilo, fácil y grato, resultó, por el contrario, labor ciclópea y compleja, aunque no por ello menos grata. Comencé por hacer acopio de toda la bibliografía a mi alcance para ir elaborando el listado minucioso de cada libro, de cada antología, de cada artículo, de cada columna, de cada reportaje, de cada prólogo, de cada conferencia publicada. Cuando mis medios se volvieron insuficientes, el autor, en un gesto de confianza ciega, me abrió las puertas de su archivo personal y me dejó suelto allí, en ese paraíso abierto para pocos que es su

Ayer y mañana

Written by | 15/10/2009 | Comentarios desactivados en Ayer y mañana
Vuelvo a leer estos días los diarios de Trapiello. Se trata de Do fuir, el noveno tomo. No es la primera vez que saco a relucir su Salón de pasos perdidos en este cuaderno, pero en esta ocasión sólo lo hago de manera circunstancial. Llevo, ya lo sé, muchos meses sin escribir en él, afanado en otros asuntos, en otras literaturas, que me han consumido casi todo el tiempo, el pensamiento y el sueño. Hoy, liberado un poco de la carga de esos otros libros, leía de nuevo a Trapiello, y sus palabras se me antojan siempre estimulantes, inspiradoras. No tiene por qué hablar de grandes cosas, pero su tono es sosegado, reflexivo, no exento de cierto cinismo, dulce, casi hipnotizador. Su estilo, sencillo y sutil, afianzado en los silencios, en la contemplación. Posee esa rara capacidad

De la virtud de madrugar y sus beneficios

Written by | 19/02/2009 | Comentarios desactivados en De la virtud de madrugar y sus beneficios
Día segundo de alergia. No sabría uno decir por qué adquiere la vida otro color cuando madruga. Mi jefe me había pedido que llegara al trabajo una hora antes, así que poco después del amanecer ya berreaba el despertador. Celebré la proeza de levantarme, rechazando el cálido y muelle abrazo del sueño embozado, con un desayuno castizo de café con porras en el bar de abajo. El camarero ya no me pregunta, pero busca una mirada de confirmación. Es marroquí, su aspecto de califa y el acento lo delatan. Lo acompaña tras la barra un chaval a todas luces sudamericano. Nadie es de Madrid hoy. Aunque hacía frío en las calles y el sol remoloneaba todavía entre la bruma de polución de la ciudad, enfilaba uno con buen ánimo la Puerta del Sol. Te levantas temprano y las cosas parecen adoptar

Alergia de Madrid

Written by | 13/02/2009 | Comentarios desactivados en Alergia de Madrid
11 de febrero. Día primero de alergia. Anoche empezaron a irritárseme los ojos y hoy, en el transcurso de la mañana, las tuberías de mi nariz sufrían una fuga de mucosidades que iba cada vez a más. Resulta patético mantener una conversación en el trabajo cuando tienes un surtidor de fluidos transparentes encima del bigote. Ya es primavera, pues; aunque el planeta esté a poco menos de la mitad del camino hacia su equinoccio. Lo que ocurra en las estrellas me trae sin cuidado. Me fío más del aroma de los brotes en las ramas de los árboles y de las flores en agraz, de la brisa fresca que prende las mejillas de las muchachas, del rumor de los gorriones en las plazas de la Villa, del fulgor del sol sobre los bulevares de la Castellana. Las calles de Madrid se me antojan un lugar acogedor

Sábado por la tarde

Written by | 19/01/2009 | Comentarios desactivados en Sábado por la tarde
Era uno de esos sábados por la tarde en los que uno desayuna a la hora de comer. Privilegios de vivir solo, o, en mi caso, en compañía de cuatro individuos que no te piden cuentas. Me había acostado tarde escribiendo y amanecía más tarde todavía. Si no me daba prisa, el sol echaría el cierre. Me abrigué bien. Este invierno, que muchos prometían cálido, ha dejado nevadas que han paralizado Madrid varios días. Tanto heló que un día el reloj del ayuntamiento de Pozoblanco amaneció congelado, el pobre sólo pudo aguantar hasta la una y cinco de la madrugada. Y es que las heladas de la sierra calan hasta las tripas del tuétano. Ya en la calle, vi que un tipo con los hábitos de acólito rojillo se me acercaba haciéndome señas a diez metros. Hasta que no estuvo a poca distancia

España a la vuelta (II): Madrid

Written by | 11/09/2008 | Comentarios desactivados en España a la vuelta (II): Madrid
Llego a Madrid y me encuentro la casa sola, envuelta en un silencio sepulcral. Mi habitación está tal como la dejé, los objetos cubiertos con una finísima capa de polvo y un olor familiar encerrado en el tiempo, la esencia de lo que uno fue escapándose por la puerta entreabierta. Dejo caer la mochila al suelo y, aliviado por deshacerme de su peso sobre los hombros, me doy de bruces, tras un mes de ausencia, con la desoladora certeza de no saber qué hacer en mi propia casa. Nunca había reparado en lo desnudas que resultan las paredes blancas. Sentado sobre la cama, mirando a mi alrededor, la habitación me devuelve ecos vacíos. Entonces recuerdo que llevo dos noches sin dormir en una cama, y ahora que la tengo tan cerca apenas me siento cansado. Es más, la calle me llama. Necesito

España a la vuelta (I): Barcelona

Written by | 02/09/2008 | Comentarios desactivados en España a la vuelta (I): Barcelona
Acabo de volver de las tierras desconocidas del este de Europa. En poco más de un mes ha pisado uno los caminos de catorce países diferentes, quince si contamos aquellas casas ucranianas que parecían florecer entre la exuberancia de los robledales ondulados en la otra orilla del río Tisa, más allá del paso fronterizo. Traigo conmigo la nostalgia del que regresa de donde quiere estar, la tristeza en los ojos del caído, los zapatos polvorientos por la grava de antiguos senderos, la fragancia de los campos, el recuerdo de conversaciones fugaces en remotos caravasares, la promesa de los reencuentros, la ebriedad de quien camina solo, la belleza grabada en las retinas, las cicatrices cerradas, la mirada lejana, la cabeza fría, la felicidad de los locos, la suciedad adherida a la piel del

Anotaciones a vuelapluma (I)

Written by | 16/03/2008 | Comentarios desactivados en Anotaciones a vuelapluma (I)
Si al terminar de leer un libro no siente uno que haya cambiado algo dentro de sí, entonces ha perdido el tiempo en vano. Artículos relacionadosIndia (XIV): El comerciante de especiasEl pintor de sueños fractalesIndia (XXXIII): Eklingji