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India (VI): Jhunjhunu

Written by | 08/03/2007 | Comentarios desactivados en India (VI): Jhunjhunu
El palacio de Ketri Mahal Tras cinco horas de viaje llegamos a Jhunjhunu. Gurpal nos dejo en el hotel, el Jamuna Resort, que ya habiamos reservado con antelacion. Descansamos un rato y enseguida nos lanzamos a los caminos, porque en la India hay pocas calles alquitranadas. Jhunjhunu, a unos 200 km. de Delhi hacia el sureste, ha sido el enclave donde por vez primera le he tomado verdaderamente el pulso a la India. Nos hemos metido en el pueblo, que esta alejado de cualquier centro de turismo. Es un pueblo muy pobre, misero, pero aqui nadie se muere de hambre, todos estan vestidos, solo que hay muchas moscas, mierdas en la calle, suciedad, vacas, perros y todo lo que se ve en los documentales sobre la India profunda. Hablo con los lugarenos, con hindues, musulmanes, con ninos y jovenes. Siempre

India (V): Camino a Jhunjhunu

Written by | 06/03/2007 | Comentarios desactivados en India (V): Camino a Jhunjhunu
Fiesta Holi, de los Colores Toda la mañana de viaje. Paramos a desayunar en la carretera y tomamos un tipico desayuno indio, cafe, te, tortas naan con salsa de tomate y una mezcla de pepinillo y guindilla, todo muy picante. Parece que vamos adquiriendo confianza con Gurpal, el conductor. Le gusta darnos consejos para que no nos timen, contar chistes y bromear. Ademas, es muy hablador y lo paso bien dandole conversacion. Hoy es domingo, y durante todo el fin de semana tiene lugar en toda la zona la festividad sagrada de los Colores, llamada Holi, en la que todo el mundo se lanza globos de agua con pintura de pigmentos vegetales, de modo que por dondequiera que pasamos siempre vemos hombres -siempre hombres- y niños tiznados de pintura roja y amarilla. Atravesamos gran numero de zonas rurales,

India (IV): Delhi a pie de calle

Written by | 06/03/2007 | Comentarios desactivados en India (IV): Delhi a pie de calle
Tumba de Humayun Si existe el infierno en la tierra, entonces solo tiene un nombre: Delhi. Es indescriptible cuan enervante puede llegar a ser un dia en una ciudad en la que todo el mundo pretende timarte, engatusarte con engaños y llevarse tu dinero. Por la calle los hombres te siguen y te hablan intentando captar tu atencion ofreciendote su ayuda para llevarte adonde no quieres ir, para enseñarte un hotel buenisimo que solo ellos conocen o para llevarte hasta una agencia de viajes que es verdaderamente oficial, no pirata como las que van a enseñarte sus compañeros, y a la vez adversarios, de timos. Es que no puede uno ni detenerse para darle un trago a la botella de agua -siempre precintada al comprarla, por supuesto-, porque enseguida se te echan encima. Hay que andar con los cinco sentidos

India (III): Luces y sombras en Delhi

Written by | 05/03/2007 | Comentarios desactivados en India (III): Luces y sombras en Delhi
Aeropuerto de Delhi. Dos de la madrugada. Una niebla infernal lo ciega todo. Estamos rodeados de caras cobrizas que quieren que nos vayamos con ellos. Manten la cabeza fria, me digo. Me ato los machos bien apretados y me dispongo a hablar con el primer indio que se me dirige. Un taxi para Delhi, le pido. Cuatrocientas cincuenta rupias, me dice. Cuatrocientas, le respondo. El indio vuelve la cabeza y me ignora como si jamas hubiera existido para el. Entonces se marcha con una especie de guarda jurado. Supongo que no estara acostumbrado a que un turista le regatee nada mas caerse de morros del avion. Me quede sin saber que hacer unos segundos, cuando noto como una mano me toca el hombro detras de mi. Es el mismo hombre de antes. Me espeta: OK, four hundreds rupies. Me sonrio, acabo de regatear

India (II): Delhi

Written by | 04/03/2007 | Comentarios desactivados en India (II): Delhi
Si existe el infierno en la tierra, entonces sólo tiene un nombre: Delhi. Después de gestionar los trámites por la pérdida de mi mochila, nos dirigimos a la salida del aeropuerto. Serían sobre las dos de la mañana. En nuestro camino al exterior, a cada lado, se levantaban barreras metálicas para contener la muchedumbre con carteles en las manos que se agolpaba a nuestro paso. Portaban carteles de taxis, autorickshaws, pensiones, hostales, hoteles, pero los viajeros pasaban frente a ellos sin apenas mirarlos, advertidos ya de que todo esto hay que ignorarlo en un país como la India. Entonces uno sale del aeropuerto y tiene la percepción de que se encuentra en las mismas puertas del infierno. Es indescriptible la sensación que produce ver una marabúnta hacinada a tu alrededor para

India (I): El gran viaje

Written by | 02/03/2007 | Comentarios desactivados en India (I): El gran viaje
Y el destino tan esperado encontró al presente al fin. Sucedió al día siguiente de mi vigésimo cumpleaños. Después de cuatro meses bregando contra el crudo oleaje de la vida en busca de un alma hermana que me acompañara en el gran viaje, he logrado dar con un amigo en lo virtual, una antigua relación epistolar que había permanecido latente hasta el día feliz en el que, presa de la desesperación, introduje en una botella unas líneas escritas a nadie en un trozo de papel y la lancé al mar con la vaga esperanza de que alguien la encontrara en la infinitud del océano. Alguien, sin embargo, respondió la mensaje, aceptando sin ambages ni mayores discusiones mi propuesta firme de marcharnos cuanto antes de viaje a la India, destino ineludible de todo aquél que se precie de soñador. Así

Viaje a París (y XII): El eterno palíndromo

Written by | 09/02/2007 | Comentarios desactivados en Viaje a París (y XII): El eterno palíndromo
La gran pirámide de cristal y el Louvre Continué mi largo paseo por el centro de París a través de los Jardines de las Tullerías. El término de las Tullerías penetra directamente en el Museo del Louvre, en el recinto que alberga la gran pirámide de cristal, que sirve de entrada al museo. La gente se agolpaba a su alrededor, atraídas por la lectura de noveluchas de misterio esotérico, como hormigas alrededor de unos despojos. Yo pasé de largo y atravesé los patios interiores del Louvre hasta llegar al Patio Cuadrado. De allí me dirigí, por la salida lateral, al Puente de las Artes, inmortalizado por Cortázar en Rayuela. Desde el puente bordeé la Isla de la Ciudad hasta llegar a la Plaza de St. Michel y al fin a la catedral de Notre Dame. Vista lateral sureste de Notre Dame

Viaje a París (XI): A la deriva

Written by | 07/02/2007 | Comentarios desactivados en Viaje a París (XI): A la deriva
Las chicas se marcharon por la mañana temprano. Las nubes parecían pinceladas con acuarelas de tintes violáceos en el cielo cuando me despedí de ellas en la estación de autobuses que llevaban a los pasajeros al aeropuerto. Hacía un frío de mil demonios. Me quedé allí, como un pasmarote, agitando la mano al autobús que se perdía entre la niebla matinal de aquel día que comenzaba a desperezarse. Maluba y Laura, que habían contratado este viaje hacía tres meses, hicieron los trayectos de ida y vuelta a Madrid en avión, pero a uno, que acordó a última hora, no le quedaba otra que marcharse tal como había venido: tragándose sus diecisiete horas de autobús. Sin embargo, tenía que estar en la estación a la una del mediodía, y hasta entonces tenía toda la mañana por delante.

Viaje a París (X): Café sans lait en el barrio judío

Written by | 06/02/2007 | Comentarios desactivados en Viaje a París (X): Café sans lait en el barrio judío
Si alguien me preguntara a qué huele París no dudaría demasiado en responder que por todas partes flota el olor a comida. Va uno paseando por sus callejuelas y le sobreviene el aroma a pan recién hecho, y dos metros más allá huele a kebab y especias provenientes de algún pequeño restaurante turco, o de repente le envuelve a uno el olor a crêpes, croissants y gofres, y a los pocos pasos le llegan efluvios de castañas asadas. Rara es la esquina que se escapa a la tiranía de los olores a comida, tiene uno que alejarse de los lugares transitados, rodear recovecos y subir cuestas empedradas para inspirar algo de aire virgen, pero tal vez ese aire no sea el de París. Sin embargo, la capital francesa también exhala fragancia de café, que, si bien no es tan fuerte como la de la comida,

Viaje a París (IX): Granito y mármol

Written by | 03/02/2007 | Comentarios desactivados en Viaje a París (IX): Granito y mármol
Cementerio de Montparnasse. Había sido deseo expreso de Laura visitarlo, pues allí se encuentra enterrado Julio Cortázar, celebrado escritor argentino inmortalizado por su opera magna, Rayuela. Cuando las chicas me contaron que para ellas, especialmente para Laura, la parada en aquel cementerio era quizá la más importante y trascendental del viaje, se me dibujó una sonrisa entre triunfante y entrañable en la cara. Aquél sí que era un acto poético de envergadura, de gran calado y honda significancia, digno de un club como el de la Bohème Absurda. ¡Pardiez!, por las venas de Laura y Maluba acaso corriera tinta, en vez de sangre. Desconozco si ocurre igual en otros cementerios, no ya en París, sino en el resto de Francia o en otros países, pero aquél de Montparnasse parece ser