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El Museo del Hermitage, en San Petersburgo

Written by | 06 April 2010 | Comments Off

Desde lo alto de una columna de casi cincuenta metros, la escultura del arcángel Miguel dirige su mano al cielo mientras observa con mirada de granito el cadáver del diablo, encarnado en la serpiente, aplastado a sus pies bajo el peso de la cruz de Cristo. Su figura terrible domina toda la Plaza del Palacio, una colosal explanada de cinco hectáreas de pavimento gris que dobla en extensión a la Plaza Roja moscovita. Su perímetro lo limitan las fachadas dieciochescas de un prodigioso complejo de edificios, 360 grados de salas de mármol y malaquita cuyos muros albergan más de tres millones de piezas de arte, una de las colecciones de arte más completas del mundo. Muerto el diablo, causante de la separación entre el hombre y el paraíso, esto es, de su fugacidad, a la humanidad sólo le queda redimirse buscando su inmortalidad en el Arte, en la permanencia de las huellas de su paso sobre la tierra. Bienvenidos al Museo del Hermitage, en San Petersburgo.

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El Hermitage atesora obras de todas las épocas. Si sólo dispones de un par de días, dedícalos a su pinacoteca.

No te marches sin celebrar la Nochevieja en cualquier época del año en el Purga Bar (calle Fontanka). Buena comida todo el día y campanadas cada noche.

Respira paz entre las fuentes y estatuas campestres del Jardín de Verano, que rivalizan en belleza con la exuberancia versallesca.

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Publicado en la revista Viajeros Barceló 2010 en marzo de 2010.

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