4:39 pm - viernes julio 20, 2018

Guillermo Laín Corona: «Umbral era la provocación; y su género innato, la calumnia»

Written by | 03/01/2018 | Comentarios desactivados en Guillermo Laín Corona: «Umbral era la provocación; y su género innato, la calumnia»

No puedo quedar (¡qué remedio!) con Paco Umbral, porque se han cumplido los diez años de su muerte, y el vacío llena las páginas de los periódicos, que él tanto amó. Por suerte, para conmemorar este aniversario, se ha publicado una antología de textos suyos, editada por Guillermo Laín Corona, profesor de Literatura Española en la UNED. Llega él al Cambridge Soho Club, en Plaza de España (Madrid), para hacer la presentación del libro, arropado por el estrés navideño, o sea, sin tiempo para la Navidad. Es 13 de diciembre. Me deja, arramblado e ignorado, del restaurante en el ángulo oscuro, y se lanza a los preparativos de la sala reservada, en este elegante bar/club cultural de estilo lord inglés. Son los tiempos del Juan Palomo (yo me lo guiso, yo me lo como), así que tiene que ponerse a apartar mesas, hacer hileras de sillas, montar lámparas. “Este sitio mola mucho, pero hay que darle un toque”.

Le acompañan, en la presentación, Ángel Antonio Herrera, Ignacio Díez y David Felipe Arranz, conocedores cercanos de Umbral. Van a hablar de Mis queridos políticos, que acaba de salir, como un bollo, del meollo del rollo de la imprenta de la editorial Renacimiento. Por decirlo con palabras de Umbral, tomadas de un texto de la antología: “Los políticos, mis queridos políticos, andan por aquí y por allá, por el país y por este libro, hierven en comentarios y marean agujas, van y vienen, entran y salen, crecen, nacen, viven, se reproducen y les cesan”. Guillermo, en la entrevista, va leyendo esta y otras citas.

Obviamente, aquí Umbral está parodiando el oficio de los políticos, a través del anuncio del famoso insecticida para cucarachas, ¿no?

La verdad es que no lo sé exactamente. La cita está tomada de un libro de 1976, y no me he puesto a investigar la fecha en que se emitió por primera vez ese anuncio. Pero, conociendo a Umbral, es muy probable: a él le gustaban mucho estos juegos literarios con la vida real, la música, el cine, la televisión, el lenguaje de la calle… En el anuncio se decía algo así como que las cucarachas nacen, se reproducen, viven, y, con Cucal, mueren. Yo no me explico por qué dice Umbral que los políticos crecen, nacen, viven, invirtiendo el orden lógico, es decir, nacen, crecen, viven, pero está claro que sabe que su lector tiene el anuncio en la cabeza, y va a reírse cuando, en vez de mueren, salta con lo de que les cesan… El cese es la muerte del político.

Bueno, ¡pero eso no está bien! En una antología comentada, como esta, lo que uno espera es que el editor, que eres tú, investigue y nos diga este tipo de datos, de fechas…

¡Venga ya, hombre! Bastante he tenido con leerme todo Umbral… ¡Todo Umbral! [Pone especial énfasis en todo] Ten en cuenta que Umbral escribió más o menos un artículo al día, durante unos cincuenta años de carrera, y hubo épocas en que escribió dos y hasta tres artículos al día, y publicó más de cien libros. Para hacer una buena antología, lo primero que hay que hacer es leérselo todo, para determinar qué es lo mejor, o, al menos, lo que mejor queda en la antología que se está planteando… Cuando terminé de leerme todo Umbral, después de varios años dedicado a esto casi en exclusiva, ¡las cucarachas eran lo que menos me importaban! [Risas]

¿Por qué una antología de textos políticos?

¡Cómo que por qué! La pregunta debería ser: ¿cómo es que hasta ahora no existía este libro? Tú, mejor que nadie, deberías saberlo, ya que eres un político famoso… Además, lo dicen los pocos sabios que en el mundo han estudiado a Umbral. Para él, había tres obsesiones: la literatura, el sexo y la política. Umbral hablaba de política diariamente, en su columna diaria, con recalcitrante diariez; sin embargo, como eso no queda bien en literatura, los estudiosos lo han venido dejando de lado…

Y ¿quién es el político por excelencia para Umbral?

¡Todos! Umbral hablaba de todos. Habló mucho de ti, Adolfo, ¡qué buen caballero eras! Umbral te describió así una vez: “El mozo castellano que violentó la Historia”… Pero es verdad que hay dos políticos que desbordan con más exuberancia las páginas de Umbral: Manuel Fraga, porque estuvo media eternidad en el ejercicio político, y Felipe González, de quien dijo, en alejandrinos dispuestos en prosa: “Fuiste el gran esperado, el varón de los días, fuiste un adolescente y unas botas civiles que pisaron a tiempo lápidas del Caudillo. Cogiste nuestro tiempo, nuestros años mejores y te hiciste con ellos un luminoso ramo. Hoy el cielo está seco sobre tu vieja historia y te vas muy cumplido, ceniciento y ferralla”. Quiere decirse que Umbral vio en González la esperanza de izquierdas tras la dictadura, como los 202 diputados que ganó el PSOE con el rodillo mayoritario del 48% de los votos, pero se desengañó, cuando comprendió que él no era la reforma socialista prometida, sino socialcapitalismo y corrupción del GAL. Por eso, lo comparó siempre con Franco, y, por su enorme elocuencia, con Fraga: “Lo que pasa con Felipe González es que habla él solo y todo el rato. Es el hombre/conferencia, como Fraga en la derecha”.

Está claro que Umbral tenía muy mala leche, porque ¡vaya retratos!

Sí, Umbral era la provocación, y hasta se jactaba con frecuencia de que su género innato era la calumnia. En una ocasión, hizo una “Antología de tontas”, sobre mujeres políticas de derechas e izquierdas, como Rosa Conde, “la ministra/megáfono”, porque fue portavoz del gobierno de Felipe González, e Isabel Tocino, ministra en el Gobierno de Aznar, que, según él, es “tonta de Serrano, tonta/lotusse, tonta/Opel Vectra, tonta último modelo”.

Son cosas que hoy no podría decir: no lo toleraría el personal de hoy en día, políticamente correctísimo.

Totalmente. Y es una pena, porque estamos en una especie de censura.

Pero ¿algo bueno diría de los políticos?

Por supuesto. De ahí, el subtítulo de la antología: Retratos poéticos (que son los de alabanza) y antipoéticos (que son los ataques y caricaturas). Algunos de los textos más hermosos se los dedica a una gran amiga suya, Carmen Díez de Rivera, que estuvo, primero, en el gabinete de la presidencia de Adolfo Suárez, y, desde el 89 hasta su muerte, en el PSOE. En la antología, no solo se recogen artículos de periódico de Umbral, sino también fragmentos de sus libros de no ficción, como sus diarios; en uno de estos diarios, describe el largo periplo del cáncer de mama por el que pasó Carmen Díez de Rivera, hasta su muerte: “La imagino nadando con un solo brazo en el mar agreste. Amazona del mar, mujer de un solo pecho, imagen nueva frente a las sirenas, mitología que ella inicia. El mar volverá rubio su pelo blanco y será la ondina/amazona que no va a pasar a las litografías de lo imposible, salvo esta viñeta de palabras que le hago yo ahora”.

Para terminar, ¿qué texto, personalmente, te gusta más?

Es difícil elegir, entre tanta cosa buena. Pero hay un texto que me gusta especialmente y que, además, ilustra muy bien el estilo de Umbral, es decir, combinar el intenso lirismo con el lenguaje sencillo y hasta vulgar. Me refiero a “Los follamadres”, un artículo publicado en El Mundo en 1991, con motivo de la Guerra del Golfo, a la que él, como pacifista que era, se opuso radicalmente. Los follamadres son los soldados americanos, a los que insulta por invadir violentamente un país ajeno, como violar a una madre. Aquí, escribe Umbral su prosa en endecasílabos y alejandrinos: “Ya vinieron al fin los follamadres, la muerte en centenares de civiles, Bagdad como una llaga bizantina. […] Los villanos de Shakespeare en inglés acuchillan, los villanos de Reagan en George Bush se repiten, y ganarán la guerra, triunfarán sobre nada, y los cedros del Líbano sonarán en el cielo”.

Adolfo Suárez

Artículos relacionados

  • Fotografía de Umbral en su escritorio, de Eduardo Martínez Rico Poco antes de las fiestas de fin de año, viajé al pueblo de una amiga en Castilla la Mancha y conocí a su entrañable y vital abuela quien, pese a sus 94 años me redescubrió la fragancia de «mi infancia fugaz en la voz dura…
    Tags: de, y, que, umbral, francisco, cartel
  •   A poco de cumplirse once años de su muerte, Francisco Umbral no deja de sorprendernos con el legado de su mina literaria. En estos ejercicios prácticos, en realidad, nos entrega su Teoría del cuento[i], con la que demuestra, sobradamente, ser un ingenioso representante del cuento contemporáneo de siglo XX, de Madrid y Valladolid, a…
    Tags: de, y, umbral, francisco, cartel
  • Francisco Umbral, a lo largo de su trayectoria literaria, dio para muchas preguntas. Fue, casi siempre, un entrevistado difícil, y escondido tras su máscara, solía ejercer un gran atractivo. En la entrevista que realizó con Serrano Soler en 1976, se observa a un Umbral insufrible y juvenil. Fue una entrevista desastrosa (para él), en la…
    Tags: que, de, y, umbral, francisco, cartel
Filed in: Entrevistas

Comments are closed.