9:47 pm - viernes diciembre 14, 2018

Helena Cosano: «La escritura es el único apego con suficiente fuerza para retenerme en el mundo»

Written by | 15/06/2018 | Comentarios desactivados en Helena Cosano: «La escritura es el único apego con suficiente fuerza para retenerme en el mundo»

¿Qué significa la literatura para ti?

La literatura es para mí es esa cosa tan extraña que denominan “vocación”, que se siente como una llamada que no es posible ignorar. Es una forma de interpretar la vida, una síntesis, una búsqueda. Por ello, mis preocupaciones temáticas han sido siempre esencialmente filosóficas (el sentido de la existencia, la felicidad, la muerte, el tiempo, el amor, el alma…), unidas a un ideal de perfección formal y de belleza en la expresión.

¿Cómo compaginas la carrera diplomática con la literaria?

“Compaginar” es siempre difícil, el día solo tiene 24 horas y tanto la diplomacia como la literatura son muy absorbentes. Estuve cinco años en excedencia para dedicarme plenamente a la literatura, porque me resultaba imposible sumergirme en el mundo paralelo de la creación de una novela mientras gestionaba mi trabajo diplomático. Tal vez sea ésa una opción: alternar etapas en las que domine (en número de horas dedicadas) la escritora, y fases en las que sea la diplomática. Aún no he encontrado la receta mágica, ¡pero siempre me han parecido dos actividades particularmente compatibles! La vida de cualquier diplomático está repleta de vivencias enriquecedoras. De hecho, muchos diplomáticos escriben y varios de los más grandes escritores de todos los tiempos han sido diplomáticos.

¿Qué crees que aporta la diplomática a la escritora?

Le aporta conocimiento del mundo real. No sólo de las relaciones internacionales ni de los diferentes países y culturas (que también), sino de cómo viven las personas que no son escritoras: qué les preocupa, cómo trabajan, qué desean, qué implican los horarios, qué es sentir estrés o tener un jefe, gestionar urgencias, aburrirse con papeleos administrativos u obstáculos absurdos, tener ambición, indignarse con injusticias o traiciones, cómo se dirige un equipo de trabajo o se cumplen objetivos, y un larguísimo etcétera. Todo eso, si yo hubiera trabajado únicamente como escritora, pasando mis días entre los libros que leo y los libros que escribo y los amigos con quienes hablo de los libros que leemos o escribimos, no lo sabría. Escribiría sin querer desde una torre de marfil.

¿Cómo crees que enriquece la escritora a la diplomática?

La escritora le presta a la diplomática sus dotes de observación, su empatía, su creatividad y su sentido del humor.

¿Cuál es tu libro favorito? ¿Por qué?

No sabría elegir sólo uno. He tenido varias etapas: una muy francesa, otra muy rusa, una muy filosófica, otra lírica, una de leer sólo aforismos, otra de literatura de humor… Actualmente, me quedaría con Proust, García Márquez, Chéjov y Dostoyevski. Y en la mesilla de noche libros de espiritualidad como la “Bhagavad Gita”.

De los que has escrito, ¿cuál es el libro que más te gusta? ¿Por qué?

Creo que sería Almas Brujas. Fue Premio Rubén Darío, y acaba de salir la tercera edición. Considero que es la obra estilísticamente más perfecta. Y es también la más íntima y oscura. Desnuda con brutal sinceridad las obsesiones secretas, los deseos más turbios, los anhelos inconfesables o los sueños de huida. Mientras Cándida Diplomática (editorial Algaida, 2011), mi obra anterior, era una novela de aventuras y humor, activa, solar, masculina, los cuentos de Almas Brujas viajan hacia el interior, hacia el mundo lunar de las intuiciones, los sentimientos que desafían a la razón, la “noche oscura del alma“. Se trata de un libro intensamente femenino, en un sentido taoísta o arquetípico, no como un rol social ni un género aprendido, sino como el eterno principio que rige las mareas, los ciclos, el nacimiento y la muerte, la fertilidad y la compasión, la receptividad o la intuición: la energía ‘yin’ del universo.

¿Te sientes cómoda en esta época? ¿Qué echas en falta? ¿Por qué te gusta o no te gusta?

Nuestro siglo XXI está acelerando la Historia. Tiene ventajas innegables: la sociedad es más igualitaria que antes, hay un acceso más generalizado a la educación, la salud, los viajes… Dicen que si un alma que tuviera acceso a todos los datos pudiera elegir en qué época encarnarse, elegiría nuestro tiempo, porque es el que le ofrecería estadísticamente el mayor número de posibilidades de llevar una vida cómoda.

Aun así, muchas cosas me disgustan de nuestra época: el desprecio por la cultura y la excelencia, el predominio de la mediocridad, el poder de las masas, la destrucción del medioambiente, el consumismo, la vida en las ciudades modernas, con el ruido y la contaminación, el trabajo más o menos alienado, que nos hace a todos esclavos en mayor o menor medida, la ausencia de igualdad real de oportunidades entre hombres y mujeres y las expectativas de género, que pesan mucho para alguien como yo que ha tendido a identificarse más con la “substancia pensante” de Descartes que con el rol social de mujer.

Puedo imaginar otras épocas… Siempre he pensado que me adaptaría bien a la Francia aristocrática del siglo XVIII, con sus valores de búsqueda del conocimiento, culto a la inteligencia, elegancia libertina y sentido del humor. Pero, tanto en el siglo XVIII como en los demás períodos de la historia de la humanidad, asumo que también entonces era más fácil nacer varón.

¿Animarías a un joven o a una joven que quieren serlo a que se hagan escritores? ¿Por qué?

Creo que “animar” o “desanimar” no sirve para nada. Sí le contaría en qué consiste ser escritor, lo que implica, lo duro que puede ser en tantos aspectos. Pero si un joven tiene vocación, la llevará a cabo contra viento y marea. Si no la tiene, es absurdo animarle, para él será un trabajo tedioso hasta el extremo y dudo de que sin un cierto componente de pasión se pueda escribir nada bueno.

¿Escribir te hace feliz?

No sé si escribir me hace feliz. Sólo constato que soy profundamente infeliz cuando no puedo escribir.

¿Qué te gusta tanto, por lo menos, como escribir?

Si no tuviera la literatura, me dedicaría en cuerpo y alma a la vida espiritual. En cierta forma, la escritura es el único apego con suficiente fuerza para retenerme en el mundo.

¿Qué te gustaría hacer en el futuro que todavía no hayas hecho? Fuera de la literatura.

¡Me da la impresión de que ya lo he hecho todo! Al menos todo lo que he querido, todo lo que he imaginado o soñado. Me siento como si hubiera vivido muchas vidas. Sí desearía seguir aprendiendo, estudiando, leyendo, escribiendo.

Acabas de publicar un libro infantil, El gato de la bruja (Éride Ediciones). ¿Qué nos puedes contar de este libro, sobre todo de cara a los adultos que puedan leer esta entrevista y que estén buscando un libro para sus hijos?

Se trata de un libro para niños, y para adultos con alma de niño. La idea al escribirlo era que recordase a “El principito”, en la posibilidad de permitir lecturas a diferentes niveles de profundidad.

Trasto es un gatito “muy trasto” pero de buen corazón. La bruja Casandra es una joven amante de los animales que estudia en la universidad. Los dos, gato y chica, se encuentran y se vuelven inseparables. El libro es la historia de su amistad. Se presenta en varios capítulos, cada uno nos cuenta las aventuras del gatito, ilustradas con las alegres imágenes de la pintora Díaz-Banda.

Al escribir el libro, mi primera idea era divertir, hacer soñar, pensar y reír… Y contribuir a que los niños descubran cuanto antes el placer (y el vicio) de la lectura. Pero además de pasarlo bien, el libro incita a la reflexión sobre determinados temas y valores:

Así, por ejemplo, cuenta la historia de una amistad, la de una chica con su gato, que no es su “mascota”, sino realmente su amigo. Es una amistad muy fuerte, más aún que los lazos de sangre. Una amistad para siempre, que implica lealtad, responsabilidad, esfuerzos, a veces incluso sacrificios.

En el mundo de Casandra y Trasto, la tolerancia es fundamental: ellos son especiales, “brujitos”, y en todo momento se resalta la importancia de ser tolerantes con las personas que son diferentes. Y, más allá de la tolerancia, el respeto. Respeto hacia todo lo que nos rodea, animales, plantas, o Madre Tierra.

En este mundo mágico de brujas, gatos y mariposas, el amor es el lenguaje universal que permite comunicar entre sí a los seres más diferentes. Más allá de las palabras, el amor desinteresado, puro, crea puentes y hasta permite milagros.

¿Qué te aporta escribir para niños, como escritora y como persona?

¡Ha sido como soñar despierta! Mi libro inmediatamente anterior fue “Teresa. La mujer” (Editorial La Esfera de los Libros) sobre la vida de la mística de Ávila. Para intentar comprender a un personaje histórico como Santa Teresa se necesitan muchas horas de investigación, y la escritura debe ser extremadamente rigurosa. Es un trabajo laborioso, siempre respetuoso con los hechos y el contexto histórico. Antes de meterme de lleno en la investigación sobre San Juan de la Cruz, que es mi próxima meta, deseaba volver a jugar con la escritura, recuperar la libertad de dejar volar mi imaginación, de soñar despierta, de ser niña de nuevo en un mundo mágico.

¿Se puede saber qué estás escribiendo? ¿Puedes decir algo sobre ello, aunque sea aproximado?

Estoy con varios proyectos a la vez. Pero el que avanza más rápidamente es el de las nuevas aventuras del gatito Trasto: ‘pronto tendremos un segundo volumen de “El gato de la Bruja”!

Eduardo Martínez Rico

Artículos relacionados

  • Sólo tú puedes convertir en vida estas palabras. Sé bienvenido, bienvenida, esta novela no tiene reglas, es reino de la libertad, sus únicos corsés son los del arte. Eduardo Martínez Rico   La literatura como losa, como aprendizaje, como fuerza, como motor y como enseñanza constante. Todo un libro que reflexiona sobre la literatura, al…
    Tags: de, y, que, a, literatura, rico, eduardo, martínez, cartel
  • Francisco Umbral, a lo largo de su trayectoria literaria, dio para muchas preguntas. Fue, casi siempre, un entrevistado difícil, y escondido tras su máscara, solía ejercer un gran atractivo. En la entrevista que realizó con Serrano Soler en 1976, se observa a un Umbral insufrible y juvenil. Fue una entrevista desastrosa (para él), en la…
    Tags: que, de, y, a, rico, martínez, eduardo, cartel
  • Os voy a contar un cuento de Navidad. Se titula "Las mejores Navidades". Sucedió no hace demasiado tiempo, por estas fechas navideñas, pero parece como si hubiera llovido muchísimo desde entonces, y más en esta tierra nuestra en la que llueve tanto y nieva tan poco. Pero aquellas Navidades sí que nevó, por lo menos…
    Tags: y, de, que, a, rico, martínez, eduardo, cartel
Filed in: Entrevistas

Comments are closed.