4:46 am - Saturday November 25, 2017

Pedro Pablo G. May: «Hay niñas que ya no quieren ser princesas, sino ‘khaleesis’»

Written by | 06 November 2017 | Comments Off

Pedro Pablo G. May es un autor de largo recorrido. Comenzó a publicar profesionalmente en 1995 y desde entonces ha colocado una veintena de libros en el mercado, entre ensayos y novelas, sin contar las colaboraciones en antologías de relatos. Su cuarta novela se titula Tuerto y es la primera parte de una trilogía cuyo nombre completo es Crónicas del dios demente. Ha sido publicada este verano en Alberto Santos Editor, que lo presenta como una novela de Dark Fantasy o fantasía oscura. Es decir, para adultos. ¿Lo es?

Debe serlo, porque además de muchas aventuras contieneun porcentaje curioso de violencia, sexo, muerte y destrucción… Pero hoy día las fronteras de lo que se considera literatura para adultos están más desdibujadas que nunca. Por ejemplo, Juego de Tronos es una serie televisiva de Dark Fantasy y sin embargo es de las favoritas de los adolescentes. E incluso de gente más joven: hay niñas que ya no quieren ser princesas sino khaleesis.

Ya que mencionas la seriebasada en los libros de George R.R. Martin de la saga Canción de Hielo y Fuego, pareciera que hoy día uno no puede ser un escritor de género fantástico de verdad si no es capaz de escribir al menos una trilogía, o una tetralogía, o una saga completa…

Eso es consecuencia de las penurias del mercado editorial, que ya no busca sólo un best-seller sino sus secuelas…, estirar el chicle todo lo que se pueda. Pero es un error. Una novela debe tener la extensión necesaria, ni más ni menos, y eso está en la mente del autor, que debe ser lo bastante hábil como para saber qué puede dar de sí su historia. En mi caso, pensaba en un solo libro, pues suelo trabajar en historias autoconclusivas, pero tuve que plantearme la trilogía porque concentrar todo lo que quiero contar enuna única novela habría dado como resultado una auténtica biblia. Tuerto es la primera parte, Muerto será la segunda, que escribo actualmente, y Eterno, la tercera.

Resume rápidamente de qué trata tu historia.

Es complicado en pocas líneas pero digamos que parte del clásico enfrentamiento de género fantástico entre guerreros y hechiceros, con la salvedad de que esta vez los buenos no son los pobres magos perseguidos hasta el exterminio por brutales e ignorantes hombres de armas sino justo al revés. Unos y otros son la expresión de fuerzas más grandes, que actúan a través de ellos: un pulso entre dioses, que se materializa en las peripecias de distintos grupos de personajes, con motivaciones muy diferentes. Hay un fuerte componente gnóstico detrás de todo el argumento.

¿En qué sentido?

Por resumirlo mucho, los antiguos gnósticos creían que el dios de este mundo, al que ellos llamaban demiurgo, no era bueno sino malvado y además no era el Dios supremo, el Creador. Contrariamente a lo que pensaban sus contemporáneos, le consideraban un estafador espiritual y luchaban contra él a su manera. En mi novela, los hechiceros y la sociedad toda están al servicio de un demiurgo similar.

¿Quieres contar algo, más allá de la pura entretención?

Mi primer objetivo es que el lector sienta que ha merecido la pena leer uno de mis libros. Que lo pase bien con historias diferentes y atractivas por el derroche de fantasía, siempre dentro de una coherencia interna. En ese sentido nunca me ha importado explorar todo tipo de géneros e incorporar incluso elementos poco habituales en el género fantástico español, como la religión o el ocultismo. En cierta ocasión un crítico comparó una de mis novelas, Islas en el cielo, con las películas de Roland Emmerich, el director de Nivel 13, Independence Day o 2012. Ahí queda eso… Más allá de esa base general, voy añadiendo capas diferentes: desde guiños a otros escritores a ideas filosóficas personales. Estas capas no son imprescindibles para disfrutar la novela, pero suponen un aporte extra de significado para quien quiera o pueda captarlas. Pienso que todos los autores hacemos algo así, consciente o inconscientemente. Por ejemplo, una de mis obsesiones personales es el aprendizaje. Me he dado cuenta de que mis personajes suelen involucrarse en historias de aprendizaje, de descubrimiento personal de cómo es en realidad el mundo en el que viven, más allá de cómo les dicen que es o cómo la mayoría de su sociedad piensa que es. La literatura es una herramienta muy poderosa para comprender nuestra existencia, yo diría que incluso mágica.

Muchas novelas de género fantástico se ambientan en época medieval. ¿Es éste tu caso?

Es un mundo de fantasía, no se basa en cronologías históricas, pero si hubiera que hacer una comparación aproximada estaría más cerca del Renacimiento.

¿Cuánto tardas en escribir un libro? ¿Cuánto tiempo te ha llevado terminar Tuerto?

Ésta quizá sea la novela que más he tardado en dar a luz. La idea básica la tenía hace bastante tiempo, pero su materialización ha costado cerca de cuatro años. Era necesario por dos razones. En primer lugar, porque dispongo de muy poco tiempo para escribir, debido a mi profesión como periodista y a otras múltiples actividades que me interesan: el verbo “aburrirse” no figura en mi vocabulario. En segundo lugar, porque la construcción del universo en el que transcurre la novela, el continente de El Perro, requería un trabajo intenso y previo al desarrollo de las aventuras de los personajes para hacerlo creíble. Espero tardar bastante menos en escribir cada uno de los dos libros siguientes, porque ya tengo el marco general.

2017 ha sido un buen año para ti, desde el punto de vista editorial…

Sí, es cierto. Hay años en los que no colocas nada y otros en los que no paras. En junio saqué Errores militares de la Segunda Guerra Mundial, mi tercer ensayo sobre esta época histórica con RedBook ediciones, antes RobinBook. ¿Ves? Ahí tengo otra trilogía… No fue buscada en este caso: me fueron pidiendo un libro tras otro por el éxito del anterior. En julio apareció Tuerto, que por cierto presenté en el festival Celsius 232 de Avilés al que agradezco la gentileza de invitarme porque disfruté mucho en el que hoy es, sin duda, el certamen literario de género fantástico más importante de España. Y a finales de octubre he publicado mi Diccionario del Universo Fantástico en Kokapeli Ediciones. Es una nueva edición, corregida y ampliada, de una obra que apareció originalmente en 2002 y era ya inencontrable.

Roberto A. Wilson

 

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